miércoles, 18 de agosto de 2010
Y de repente despierto. No ha sido exactamente un sueño, pero he estado aislada demasiado tiempo. Ahora tengo que volver a acostumbrar los oídos, los ojos, la lengua, los dedos. Ya puedo leer lo que quiera, pero no lo hago, ya puedo intentarlo con el violín, pero tampoco. Por lo menos mis oídos están reaccionando. De nuevo puedo aprender canciones para gritarlas a pleno pulmón. Venid a mí Blind Guardian, Ars Amandi, Loreenita de mis amores, os quiero a todos y a cada uno de vosotros inundando mi tímpano. Y llamad a vuestros amiguitos que también le haré un hueco en mis pequeños pabellones auditivos y en mi corazón. Escucho El Guardián de tu Piel y suspiro. Suspiro como hace mucho que no lo hacía. Déjate de idioteces si estás vivo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario